La cara y la cruz del terror en 2026: del batacazo en cines a la rentabilidad histórica

El género de terror siempre ha sido un terreno impredecible, y este 2026 nos está dejando clarísimo que el público ya no pasa por el aro con cualquier cosa. Por un lado tenemos a esas franquicias que llegan arrastrándose a la línea de meta. Fijaos en The Strangers – Chapter 3. Starz acaba de confirmar su fecha de estreno en plataformas: el 6 de junio los suscriptores podrán ver este cierre de trilogía que, tras pasar por los cines a principios de año, se ha llevado unos palos de la crítica casi tan gordos como los de sus predecesoras.

La cinta de Renny Harlin se estrenó en Los Ángeles el 15 de enero y un mes después, el 6 de febrero, aterrizó en las salas de todo Estados Unidos. ¿El resultado? Una recaudación mundial paupérrima de unos 10,8 millones de dólares. Si echamos la vista atrás, la cosa escuece. El primer capítulo de 2024 salvó los muebles con 48,1 millones y el segundo, ya en 2025, bajó hasta los 21,9. Esta última entrega (que en realidad es la quinta de la saga si contamos la cinta original de Bryan Bertino de 2008 y Prey at Night de 2018) ha terminado de desinflar el globo. La trama retoma la odisea de Maya, interpretada por la ex de Riverdale Madelaine Petsch, que tras sobrevivir a los ataques previos intenta escapar del pueblo mientras planea su venganza contra los enmascarados. Junto a ella vemos a Gabriel Basso (el de The Night Agent) como Gregory/Scarecrow, liderando un reparto con caras como Ema Horvath, Ella Bruccoleri y el veterano Richard Brake. Pero ni con esas. Un desolador 17% en Rotten Tomatoes certifica el desastre, y ya en marzo tuvieron que soltarla en VOD para intentar rascar algo en formato digital.

Pero ojo, porque en la otra cara de la moneda nos topamos con Obsession. Lo que está pasando con esta película en la taquilla es una auténtica barbaridad impulsada puramente por el boca a oreja. Mientras las sagas consolidadas agonizan, este thriller sobre el deseo desmedido protagonizado por Michael Johnston e Inde Navarrette se ha marcado una hazaña rarísima en el género: hacer mejores números en su segundo fin de semana que en el del estreno.

Focus Features y Blumhouse Productions tienen que estar dando palmas. La cinta se ha embolsado 22,4 millones de dólares en su segundo asalto, lo que supone un salto del 30% respecto a los 17,1 millones iniciales. Aprovechando el puente del Memorial Day, la taquilla doméstica se catapultó hasta los 28 millones en esos cuatro días. A nivel global ya roza los 80 millones (79,8 para ser exactos). Y aquí viene el dato que te vuela la cabeza: el presupuesto. Su director, Curry Barker, le contaba a The New Yorker que hacer la peli costó unos irrisorios 750.000 dólares, aunque por ahí circulan informes que lo estiran hasta el millón. Da igual, sigue siendo calderilla. A este ritmo ya ha multiplicado su coste por más de 75, consolidándose sin despeinarse como la película más rentable del año.

Los derechos de distribución le costaron 15 millones a Focus Features en el Festival de Toronto en septiembre de 2025, una jugada que les ha salido redonda. El público y la crítica están remando en la misma dirección, con un 95% de valoraciones positivas tras más de cien reseñas publicadas. Ni siquiera tener enfrente a pesos pesados de la cartelera como el biopic Michael, El diablo viste de Prada 2 o Mortal Kombat 2 logró frenar el pelotazo. Los ingresos del sábado subieron un 58,6% respecto a la semana anterior, y el domingo treparon un 60,9%. Un escenario que deja en el aire bastantes preguntas sobre el rumbo que están tomando los grandes estudios a la hora de dar luz verde a sus próximos proyectos.