Actualidad en la gran pantalla: del realismo social de los Goya al regreso de un clásico de aventuras

El panorama cinematográfico vive días de intensa actividad con la mirada puesta tanto en la inminente celebración del cine español como en los grandes anuncios que llegan desde Hollywood. Mientras la industria nacional se prepara para la gala de este sábado, 8 de febrero, con un claro favorito en las quinielas, al otro lado del charco se confirma el resurgir de una de las franquicias de aventuras más queridas de las últimas décadas.

‘El 47’: la gran apuesta para los Goya

La cinta dirigida por Marcel Barrena, El 47, llega a la ceremonia de los Premios Goya con la fuerza de un huracán: 18 nominaciones la avalan como la principal candidata a alzarse con el cabezón a Mejor Película. No es solo el número de candidaturas lo que la sostiene, sino la potencia de una historia basada en hechos reales que ha calado hondo en el público y la crítica. El largometraje nos traslada a la Barcelona de la Transición, concretamente a 1978, para revivir la lucha vecinal de Torre Baró. Allí, Manuel Vital, un conductor de autobús, decidió secuestrar un vehículo de la línea 47 como un acto de protesta sin precedentes para exigir la llegada del transporte público y la dignidad para su barrio.

Al frente de este relato se encuentra Eduard Fernández, quien se mete en la piel del obstinado señor Vital. Su interpretación ha sido descrita como el pilar fundamental de la obra; Fernández dota al personaje de una mezcla de determinación política y humanidad que lo ha colocado como favorito indiscutible en la temporada de premios. Junto a él, Clara Segura ofrece una actuación cargada de emotividad en el papel de Carme, la esposa de Vital, una mujer que colgó los hábitos de monja para ayudar a levantar el barrio desde sus cimientos, reflejando los sacrificios personales de aquellos líderes vecinales.

Un reparto coral para una historia colectiva

La película no se sostiene solo en sus protagonistas. El elenco secundario enriquece notablemente el retrato de aquella época de transformación social. Destaca Zoe Bonafonte como Joana, la hija de Vital. Aunque los hechos históricos dictan que Manuel tuvo un hijo, el guion se toma esta licencia narrativa para explorar la trama desde una óptica femenina y generacional diferente, aportando un contrapunto necesario al drama.

A ellos se suman nombres de peso como David Verdaguer, que encarna al concejal Serra, una figura institucional que parece dispuesta a tender la mano a los vecinos, y Carlos Cuevas, en el rol de Pasqual, un pasajero que se convierte en aliado de la causa ante el Ayuntamiento. El cuadro costumbrista lo completan actores como Salva Reina, interpretando a Felipín, amigo íntimo del protagonista, junto a las sólidas aportaciones de Vicente Romero, Óscar de la Fuente y Betsy Túrnez. Todos ellos componen un fresco veraz de un momento en el que el movimiento vecinal fue clave para redibujar la ciudad condal.

La resurrección de ‘La Momia’: vuelven los O’Connell

Cambiando radicalmente de registro y geografía, la nostalgia de los noventa ha recibido una confirmación oficial muy esperada. La franquicia de La Momia volverá a las salas de cine, reuniendo de nuevo a sus oscarizados protagonistas originales: Brendan Fraser y Rachel Weisz. Ambos actores retomarán sus icónicos papeles como los aventureros Rick y Evelyn O’Connell en la que será la cuarta entrega de la saga principal.

Según ha trascendido, el estreno está fijado para el 19 de mayo de 2028. Para esta nueva etapa, el estudio ha confiado la dirección a Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, el dúo de cineastas conocido por revitalizar la saga Scream (con su quinta y sexta entrega) y por el éxito de Noche de bodas (Ready or Not). Este proyecto supone el cumplimiento de un deseo largamente expresado por Brendan Fraser, quien llevaba casi dos décadas esperando la llamada adecuada. El actor ha confesado recientemente que, aunque a veces la posibilidad parecía lejana, ha llegado el momento de dar a los seguidores exactamente lo que pedían.

Recuperando la esencia de la aventura

El regreso de Rachel Weisz es especialmente significativo, dado que la actriz británica no participó en la tercera película, La tumba del emperador dragón (2008), donde su personaje fue interpretado por Maria Bello. La reunión de la pareja original busca recuperar la química que hizo de la cinta de 1999 y su secuela de 2001, El regreso de la momia, éxitos mundiales. La franquicia ha demostrado ser una máquina de hacer dinero, acumulando más de 1.400 millones de dólares en taquilla global.

Este movimiento por parte de Universal Pictures parece también una respuesta directa al fallido intento de reiniciar la saga en 2017 con Tom Cruise, una película que no logró conectar con la audiencia. El propio Fraser analizó aquel tropiezo señalando que a esa versión le faltaba el ingrediente secreto de las originales: la diversión. Para el actor, La Momia no debe ser una cinta de terror puro y duro, sino un viaje emocionante y entretenido, una filosofía que promete ser la base de esta cuarta entrega.